La Guardia Civil ha detenido esta madrugada a dos personas como presuntos autores del hurto de cable de cobre en Mijares, que dejó la pasada noche sin alumbrado público a la población.
La madrugada del pasado día 10 también se detuvo a otra persona en Cabezón de la Sal por
intento de hurto de cable de cobre y fibra óptica que dejó sin servicio
de telecomunicaciones de una compañía de la localidad más de cinco
horas, han informado fuentes de este Cuerpo.
En el caso de Mijares, las detenciones se produjeron
después de que un guardia civil que se encontraba libre de servicio
circulando por la localidad observara a dos personas tirando de un cable próximo a una urbanización. Al verse sorprendidos, se montaron en un vehículo y se dieron a la fuga, dejando en el lugar el cable.
El agente les persiguió,
al tiempo que se mantenía en contacto con la central operativa de la
Guardia Civil, que movilizó a patrullas de Polanco, las cuales
interceptaron el vehículo ocupado por los sospechosos en la localidad de
Barreda.
Tras darle el alto, uno de ellos consiguió darse a la
fuga, siendo en ese momento detenido J.A.T.F. La segunda persona, P. C.
H., fue detenida este lunes por la mañana.
En Mijares se han recuperado unos 80 kilos de cable, parte ya preparado para ser cargado en el vehículo y otro aún sin enrollar.
Arquetas manipuladas en Cabezón
En cuanto a la detención en Cabezón, en la que
colaboraron patrullas de Cabuérniga y Comillas, se produjo después de
que los agentes escucharan ruidos entre la rotonda de las Navas y la que
da acceso a la autovía en la localidad. Se sorprendió a dos personas
que se dieron a la fuga, consiguiendo dar alcance al detenido, A.C.M..
En la inspección se localizaron 13 arquetas manipuladas y
cuatro rollos de cables, quedándose unos 500 metros de la carretera
CA-135 sin alumbrado y sin servicio de una empresa de telecomunicaciones
de Cabezón.
Continúan las gestiones para localizar a la otra persona que se dio a la fuga.
Estas dos nuevas actuaciones se enmarcan dentro de los
servicios operativos que se tienen dispuestos para la lucha contra el
robo de cable de cobre y otras conductas delictivas contra el
patrimonio.
Se supera la treintena de detenciones
Las instalaciones de alumbrado público se han convertido
en su botín preferido pero también son objeto de su "deseo" las
urbanizaciones en obras, los depósitos de vehículos y hasta un elevador
para personas discapacitadas. Para los ladrones de cable de cobre parece
que no hay límites cuando se trata de hacerse con el ansiado trofeo. Su
última actuación en Cantabria ocurrió el pasado lunes cuando robaron 150 metros de cable de retorno de la catenaria,
a través del que se mueve la línea de alta tensión, entre las
estaciones de Casar de Periedo y Cabezón de la Sal. La fechoría afectó a
25 trenes para indignación de Feve, que ya suma tres sustracciones en
apenas varias semanas.
Pero la lista de perjudicados por esta fiebre del "oro
rojo" en Cantabria es larga, tan larga como la ristra de detenidos.
Según los datos facilitados por la Guardia Civil, desde el mes de junio
del pasado año hasta ahora han sido arrestadas en la región más de una
treintena de personas por robar cable de cobre. Se trata de un pillaje
que se puso de moda a nivel nacional hace unos siete años y lejos de ser
pasajera va en continuo aumento. Para sus autores se trata de un
negocio redondo, más aun en estos tiempos de crisis. Y es que este
material se cotiza en torno a los cinco o seis euros el kilo en el
"mercado negro", donde los ladrones buscan a sus compradores. Si se
trata de mafias, es probable que su destino final sea China, donde se ha
incrementado la demanda, mientras que los pequeños grupos lo venden a
chatarrerías fantasmas o ilegales.




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