Y tú, ¿qué haces aquí? Una pregunta que se repite,
inexplicablemente, una y otra vez en la línea de salida de Cabezón del
Sal a las 8.00 horas. ¿Qué tienen en común un futbolista retirado, un
entrenador de fútbol en activo y un piloto de motos? Respuesta: El
sábado estarán en la línea de salida de Los 10.000 del Soplao. Rafael
Alkorta, exprofesional del Real Madrid, Athletic de Bilbao y selección
española; José Gómez, entrenador de la Gimnástica de Torrelavega y Román
Ramos, piloto de motos que ha disputado varias pruebas del Mundial,
tienen cada uno de ellos un reto personal mañana en Cabezón de la Sal.
Para el vasco, será su debut.
El técnico tiene ante sí el objetivo de superarse a sí
mismo. Gómez fue el último clasificado el año pasado y en el caso de
Ramos, el más entrenado de los tres, su objetivo es mejorar lo que hizo
el año pasado cuando se embarcó por primera vez en este viaje hacia
quién sabe dónde. «No tengo muy claro dónde puedo llegar. Ya veremos»,
indica Alkorta. El que fuera uno de los centrales más respetados del
continente se ha dejado 'engañar' por una causa más que noble. «Me lo
comentaron y no lo dude. Amigos míos me hablaron de la prueba y luego la
Fundación Vicente Ferrer me animó a que lo hiciera para llamar la
atención y conseguir recaudar algo de dinero y para el Infierno del
Norte que nos hemos venido», añade sonriente. Aquellos que quieran
podrán colaborar con la Fundación en la compra de bicicletas para que
las niñas indias de Anantapur puedan ir a a la escuela en aquel injusto
país.
En cuanto a José Gómez, ahora que respira más tranquilo
tras salvar la categoría con la Gimnástica, el reto sigue estando en
pie. «No tengo pretensiones de tiempo. Lo haré con mi hijo. Él está
entrenado, así que tendrán que tirar de mi». Gómez debutó el año pasado y
agradece aquella experiencia. «Llegué el último, tardé 17 horas y 10
minutos. Doy gracias a la organización que me esperó. Fue una
experiencia increíble, una satisfacción personal que no olvidaré». Eso
es precisamente lo que define a El Soplao. Es un sufrir disfrutando.
Algo que quién lo ha hecho sabe describirlo, que quien no lo ha hecho
quiere conocerlo y que el que ni se plantea hacerlo por un minuto, al
menos, duda sobre si algún día lo hará.
«Esta vez estoy más entrenado. El año pasado hice el 200, y si no pasa nada raro este año espero mejorar», afirma Román Ramos.
Los tres tienen algo más en común: Una pizca de locura.
«¿Pero dónde te has metido? Me dicen los amigos. La verdad es que creo
que no lo se muy bien, pero nos lo tomaremos con calma y punto», comenta
Alkorta. «Es un día para disfrutar», indica Gómez.
¿Qué tendrá El Soplao para que a un piloto de motos le
llamen loco por participar en esta Marcha? «Sí, rodar en moto a 260
kilómetros por hora es también una locura, pero el Soplao es bestial.
Para correr el Soplao tienes que estar mal de la cabeza», ríe Ramos, al
mismo tiempo que afirma que estas cosas se viven de otra manera cuando
lo llevas dentro. «Yo es lo que he mamado desde pequeño. Siempre te
propones cosas nuevas y algunas pues tienen tintes de locura. En mi
familia, la verdad es que no se paran a pensar lo peligroso que son a
veces, pero esto es así. Mi madre es la que más sufre». El sábado, al
que le tocará sufrir es al propio Ramos.
Deportes y deportes
El deporte siempre tiene unos rasgos de identidad
universales. Sacrificio, constancia, esfuerzo, satisfacción... Lo que
quizás diferencie unos de otros son las dosis, la cantidad que se
necesita para la práctica de cada uno de ellos.
«Esto no tiene nada que ver con el fútbol, pero quizás sí
exista un rasgo común en lo psicológico. Es como cuando te preparas
para un partido difícil. Mentalmente necesitas un plus y para correr
esto también. Tienes que estar preparado para lo que te pueda pasar en
una carrera tan larga», asegura Alkorta. Algo muy similar indica Ramos.
«En lo físico, hay pocas cosas comparables con la bicicleta. A mi me ha
afinado mucho y me ha venido bien para mi deporte, pero en lo que creo
que sí que tiene algo de común es en lo mental. Das mil vueltas a las
cosas en una carrera tan larga. Nosotros, los que estamos acostumbrados a
entrenar duro y a que te salgan las cosas mal en tu deporte tenemos
ventaja, peor aquello que sean frágiles de cabeza, uffff!!! Se les hará
duro».
En cambio para el radiante entrenador gimnástico, quien
asegura que si su equipo no estuviese salvado no podría correr, acabar
es un premio. «No hay prisa. En otras ocasiones, la presión llega a
asfixiar, pero en esta ocasión no. Si hay que parar, se para, si hay que
bajarse, se baja uno. No hay problema».
Alimentación, entrenamiento y otras variables influyen de
una manera muy personal en cada uno. «Ahora esto es una afición y por
tanto no te lo puedes plantear como cuando era tu oficio», afirma
Alkorta. «Cuando tienes un rato, sales y cuando no, pues no», añade el
exinternacional español que no duda en afirmar que le hubiese gustado
«entrenar más».
Deporte y reto. Cuerpo y mente. La satisfacción personal
es lo que verdaderamente mueve a los más de 7.000 participantes. Es
indiferente de dónde vengan. Futbolistas, pilotos, bomberos,
camareros... El Soplao une. El reto personal es el hilo conductor de
todas y cada una d e las historias que al cruzar la meta florecen.





1 Opiniones...Anímate a participar :
AYER FUE MI PRIMER SOPLAO Y VERDADERAMENTE UN INFIERNO,PERO ESPERO REPETIR.ES ALGO IMPRESIONANTE QUE SI NO HAS HECHO NO ENTENDERAS.FUE UN DIA DURO,MUY DURO.A LOS QUE NO PUDIERON ACABAR:ANIMO OTRO AÑO SERA,SOIS UNOS VALIENTES POR INTENTARLO.A LOS QUE LLEGARON A META:ENHORABUENA,AUNQUE FUE MUY DURO LO CONSEGUIMOS.A LA ORGANIZACION:CHAPO!GRACIAS POR TODO PORQUE AYER TAMPOCO PARASTEIS.
LO DICHO PASAMOS UN INFIERNO PORQUE EL DIA NO ACOMPAÑO PERO SEGURO QUE MUCHOS VOLVEREMOS A REPETIR.
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